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Los Omega-3 son esenciales para la salud del perro: piel, pelaje, cerebro, articulaciones… Conoce sus beneficios y las mejores fuentes naturales.
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Omega-3Hoy exploramos un tema apasionante y fundamental para la salud de nuestras mascotas: los Omega-3. Estos ácidos grasos esenciales, conocidos por sus múltiples beneficios en la salud humana, son igual de importantes para los animales. Pero ¿qué son exactamente los Omega-3 y por qué son tan beneficiosos?
Los Omega-3 son lípidos que forman parte de los ácidos grasos poliinsaturados.
Empecemos hablando de los lípidos, también conocidos como «grasas». Son, junto con las proteínas y los carbohidratos, uno de los tres grandes grupos de nutrientes que aportan energía al cuerpo. Pero los lípidos hacen mucho más que proporcionar energía: desempeñan un papel fundamental en la estructura celular, ayudan a regular la inflamación e intervienen en la producción de determinadas hormonas.
Los lípidos están formados por ácidos grasos, largas cadenas de moléculas de carbono. Estos ácidos grasos pueden ser de distintas longitudes y tener diversas estructuras químicas, lo que condiciona su función en el organismo. Los ácidos grasos pueden ser «saturados» (sin dobles enlaces), «monoinsaturados» (con un doble enlace) o «poliinsaturados» (con varios dobles enlaces).
Dentro de los ácidos grasos poliinsaturados se encuentran los Omega-3 (llamados así porque su doble enlace se sitúa en el 3.er carbono).
Los Omega-3 se denominan «esenciales» porque el organismo no puede fabricarlos por sí solo, solo pueden ser aportados por la alimentación.
Los Omega-3 más relevantes son el ácido alfa-linolénico (ALA), el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA).
El ALA actúa como precursor de los demás. El organismo puede convertir parte del ALA en EPA y DHA, pero esta transformación es muy limitada (menos del 5 % en humanos, alrededor del 10 % en perros y casi nula en gatos¹). Por ello, se recomienda priorizar fuentes naturalmente ricas en EPA y DHA.
En humanos, los Omega-3 cuentan con más de 4000 estudios clínicos que avalan sus beneficios sobre el crecimiento y desarrollo del sistema nervioso, la regulación de la presión arterial, la función renal, la coagulación y las respuestas inmunológicas e inflamatorias.
En animales domésticos (perros y gatos), la ciencia respalda los mismos beneficios mediante numerosos estudios clínicos que demuestran la eficacia de los Omega-3, sobre todo EPA y DHA, en múltiples patologías:
Descubre nuestra guía sobre los Omega-3
Los Omega-3 se obtienen exclusivamente de la alimentación. Ciertos alimentos son especialmente ricos en Omega-3, como:
Las algas son la fuente primaria de Omega-3 y son especialmente ricas en ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA). En la cadena trófica marina, las algas ocupan la base. Sintetizan los Omega-3 gracias a la fotosíntesis. Los peces acumulan estos ácidos grasos al alimentarse de microalgas o de otros peces que han consumido algas, pero las algas son la fuente original.
La [REDACTED] de EPA y DHA por parte de las algas es en parte una adaptación a su entorno acuático. Estos ácidos grasos contribuyen a mantener la fluidez de las membranas celulares en las frías y cambiantes aguas del océano, una función vital para la supervivencia de las células algales.
Las algas son una fuente eficiente de Omega-3 que proporciona directamente EPA y DHA, de forma sostenible y ecológica, sin los problemas asociados a la sobrepesca ni a la acuicultura.
Pescados grasos como el salmón, el atún, la caballa, las sardinas, el arenque y el anchoa son fuentes ricas en Omega-3.
Estas especies marinas no pueden producir Omega-3 por sí solas; los obtienen de las algas o de peces que ya las han consumido, acumulando así ácidos grasos esenciales en su organismo.
El problema con los pescados grasos es que absorben con facilidad contaminantes y metales pesados (arsénico, mercurio, plomo, cadmio). Los océanos están ampliamente contaminados, y estas sustancias llegan hasta los peces. Como los contaminantes se adhieren a las grasas, los pescados grasos los concentran aún más.
Los peces de piscifactoría tampoco están libres de metales pesados ni contaminantes, ya que se alimentan con harinas de pescado silvestre que pueden estar contaminadas. La revista 60 millions de consommateurs detectó en salmón ecológico de granja niveles de mercurio 7 veces superiores a los del salmón salvaje.
Además, muchas de las especies utilizadas por su riqueza en Omega-3 son víctimas de la sobrepesca, lo que pone en riesgo la cadena trófica. Es el caso del salmón, por ejemplo. La acuicultura no protege la biodiversidad, ya que depende de harinas de peces silvestres, especialmente de krill, una especie amenazada por la sobrepesca.
Por otro lado, la sobrepesca y el cambio climático afectan al contenido de Omega-3 de los peces. Estudios recientes (Lloret et al., Meyer et al.) han demostrado una reducción significativa de la concentración de Omega-3 en peces silvestres.
Más información sobre los aceites de pescado
A diferencia de los pescados grasos, el mejillón verde (Perna canaliculus) es una fuente sostenible y ecológica de Omega-3. Su cultivo en Nueva Zelanda se realiza en zonas marinas protegidas, con cuotas estrictas para preservar el ecosistema.
Su cría sigue un ciclo completamente natural y respetuoso con el entorno: los mejillones crecen colgados de cuerdas biodegradables, alimentados exclusivamente de microalgas, sin aditivos artificiales ni tratamientos químicos. Filtran el agua del mar sin dañar los fondos y acumulan nutrientes del fitoplancton subantártico, rico en antioxidantes y ácidos grasos esenciales.
El resultado: una fuente de Omega-3 pura, trazable y con huella ecológica mínima, con excelente biodisponibilidad para los perros.
El aceite de krill antártico (Euphausia superba) se aprecia por sus Omega-3 en forma de fosfolípidos, fácilmente incorporados a las membranas celulares.
Pese a esta ventaja, la explotación del krill genera hoy serias preocupaciones medioambientales.
El krill es el pilar de la cadena alimentaria antártica, vital para los cetáceos. La sobrepesca, impulsada por la creciente demanda (acuicultura de salmón y suplementos), debilita todo este ecosistema, ya amenazado por el deshielo.
En definitiva, aunque el krill aporta Omega-3 biodisponibles, su uso está bajo cuestión por su impacto ecológico.
Más información sobre el krill antártico
Oleaginosos como las semillas y aceites de chía, cáñamo, nuez, lino y colza son ricos en ácido alfa-linolénico (ALA), pero no contienen EPA ni DHA.
El ALA es precursor de los Omega-3 y permite sintetizar EPA y DHA, los ácidos grasos con mayores beneficios demostrados. Sin embargo, la conversión de ALA en EPA+DHA es poco eficiente, por lo que conviene complementar con fuentes directas de EPA y DHA.
Un suplemento rico en Omega-3 está concentrado en ácidos grasos esenciales y complementa la dieta diaria. Al igual que en humanos, los perros y gatos pueden beneficiarse de suplementos adaptados a sus necesidades para mejorar su bienestar.
Existen distintas formas de suplementos: aceites de pescado, comprimidos de origen vegetal, etc. Sin embargo, no todos tienen la misma calidad, seguridad y eficacia.
Los Omega-3 más beneficiosos para la salud animal son el EPA y el DHA, difícilmente obtenibles a partir del ALA, por lo que conviene elegir fuentes directas de EPA y DHA.
No obstante, algunas fuentes de EPA y DHA como los aceites de salmón o krill contribuyen a la amenaza de la biodiversidad por sobrepesca y pueden contener metales pesados.
Compara las fuentes de Omega-3
Antes de dar un suplemento a tu animal, verifica siempre que el producto ha pasado controles analíticos (ausencia de metales pesados y contaminantes), que la composición nutricional detalla el contenido en EPA y DHA, y que los ingredientes activos cuentan con estudios clínicos que avalen sus beneficios para la salud animal.
Los Omega-3 son mucho más que un suplemento: son una piedra angular del bienestar canino. Tanto para la piel, como para el pelaje, el sistema nervioso o las articulaciones, estos ácidos grasos esenciales intervienen en numerosos procesos vitales.
En los perros, sus necesidades suelen infravalorarse, especialmente con dietas industriales ricas en Omega-6. Incorporar fuentes naturales y controladas de EPA y DHA, procedentes de algas, pescado o mejillón verde, favorece un equilibrio nutricional óptimo y un organismo más resiliente.
En resumen, asegurarse un buen aporte de Omega-3 es invertir en la salud, la movilidad y la longevidad de tu mascota.
Cet article a été rédigé par l'équipe R&D du Laboratoire Sensilia, expert en nutrition animale.